Este país,
cuyo nombre cambió oficialmente en 1988
pasando a denominarse Myanmar ó Birmania en
español, es el más desconocido de Asia y el
que mejor representa el esplendor del
budismo, y ahora nos abre sus puertas. Es el
más extenso del Sudeste asiático, con más de
2000 km de norte a sur. Limita al este con
Thailandia y Laos, al oeste con Bangladesh y
con China e India al norte. Étnicamente
muestra una gran diversidad de razas, unos
130 grupos étnicos diferentes forman su
población de unos 45 millones de habitantes.
Con más de un milenio de civilización
budista, Myanmar posee una rica y vibrante
tradición cultural. Su gran belleza cultural
se combina con la magnífica arquitectura de
los templos y en cada lugar, el visitante
encuentra gente amigable y hospitalaria.
“Mingalarbar” es la palabra tradicional de
bienvenida, no solo utilizada a nivel
oficial sino por la gente del pueblo, que
desea prosperar e integrarse en el mundo,
después de muchos años de aislamiento.
Hasta hace pocos años, Myanmar era uno de
los países más inaccesibles de Asia y los
visitantes estaban limitados a reducidos
circuitos por lugares muy concretos. El país
tenía cerradas sus puertas al mundo. Como
consecuencia de ello, ha conservado un
envidiable modo de vida budista, del cual
todos podemos aprender y enriquecernos, así
como una herencia china, hindú y de otros
grupos étnicos y religiosos que contribuyen
a la multiculturalidad del país.
Tres cuartas partes del país están cubiertas
por montañas y selvas, donde viven más de
135 grupos étnicos. El potencial del país es
inmenso: desde senderismo en el Himalaya,
cerca de Putao, hasta las playas tropicales
en Ngapali; las miles de pagodas en las
llanuras de Bagan o el ancho delta en el
Sur. A lo largo de todo el país permanecen
antiguas capitales, testimonio del abundante
patrimonio artístico y monumental del país.
Información importante para el viajero:
Capital:
Yangon
Hora local:
De Abril a Octubre: 4 horas y media. El
resto del año: 5 horas y media.
Idioma:
Idioma oficial es el Birmano. El inglés es
idioma de uso frecuente.
Recomendaciones sanitarias:
No existen vacunas obligatorias, no obstante
resulta recomendable la profilaxis
anti-malaria. En cualquier caso, rogamos
consulten con el centro sanitario de su
localidad. Se aconseja llevar crema
protectora para el sol y alguna loción
anti-mosquitos, además de beber siempre el
agua embotellada.
Documentación:
Además de pasaporte con validez mínima de 6
meses, se precisa Visado que se obtiene a la
llegada. Es imprescindible facilitar los
siguientes datos antes de salir: Nombre,
Fecha de nacimiento, Nº de Pasaporte, Fecha
y lugar de expedición, Validez,
Nacionalidad. Se obtiene una carta de
autorización de visado, que habrá que
enseñar en el mostrador de tránsito antes de
embarcar en el vuelo de llegada. Son
necesarias 2 fotografías tamaño carnet que
hay que entregar también a la llegada.
Tiempo de tramitación: 15 días.
Cómo llegar:
El único modo de acceso es el avión, por el
aeropuerto de Yangon. Las fronteras
terrestres y los puertos de Myanmar están
cerrados.
Tasas de aeropuerto:
Vuelos internacionales 10 USD. Nunca
incluidas en el precio del viaje.
Moneda / Tarjetas de crédito:
La moneda oficial es el Kyat y se divide en
100 pyas. Se recomienda llevar dólares ya
que es la moneda más aceptada al cambiar,
aunque también se pueden cambiar Euros en la
agencia local con el cambio del día sin
problema.
La aceptación de cheques de viaje y tarjetas
de crédito es limitada.
Clima:
El año se divide en tres estaciones; la
húmeda abarca los meses de Mayo a Octubre;
de Noviembre a Febrero es la estación fría,
con temperaturas que oscilan entre los 21º y
28ºC; y la estación seca comprende los meses
de Marzo a Abril, ascendiendo hasta los
40ºC. Monzones del suroeste de Junio a
Septiembre y monzones del noreste de
Diciembre a Abril.
Ropa recomendada:
Se recomienda utilizar ropa de verano fresca
de fibras naturales y ligeras (algodón).
Durante la estación fresca, regiones de
montaña y en los locales con aire
acondicionado se hace imprescindible alguna
prenda de abrigo. Debido a que para entrar
en los templos es necesario llevar las
piernas cubiertas, es conveniente llevar un
pareo para poder cubrirse. Se aconseja
también llevar un calzado ligero y cómodo.
Es obligatorio ir completamente descalzo
para entrar en los templos.
Corriente eléctrica:
La corriente eléctrica es de 220 Voltios y
50 Herzios. Mejor prever un adaptador.
Compras / Aduana: Existen
comercios estatales, donde se puede comprar
con divisas y precio fuerte, objetos de arte
con un certificado de exportación. Las
autoridades son muy meticulosas respecto a
la salida ilegal de obras de arte (sobre
todo de budas) y de piedras preciosas y
jades comprados al mercado negro. Hay que
desconfiar de los falsos.
La artesanía local es bella: paraguas, lacas
de Pagan (se puede visitar los talleres).
YANGON
Es la capital actual de Birmania, también
conocida como Rangún, con una población de
unos 4 millones de habitantes (actualmente
probablemente mucho más puesto que no hay
censo reciente). Ya fue capital del siglo IX
al XIII, siendo asolada por los mongoles,
pero los restos de centenares de templos
testimonian aún la grandeza del primer reino
birmano. Aunque posee pagodas milenarias, la
ciudad de Rangún fue urbanizada durante el
período colonial británico. Las principales
avenidas están llenas de muestras de
arquitectura Victoriana de la época
colonial.
Es una ciudad rodeada de agua por tres de
sus lados, al oeste el río Myitmakha, al sur
el río Bawle y al este el río Yangon que
desemboca en el golfo. Por esta razón,
Yangon es el puerto de río más grande del
país con más de diez millas de hangares y
embarcaderos a donde llegan los grandes
barcos para descargar sus mercancias.
Sin embargo, el bullicio del puerto no es lo
más representativo de Yangon. Con multitud
de parques y lagos, pagodas y edificios de
arquitectura colonial, la ciudad disfruta de
una tranquilidad envidiable. Si usted busca
la tranquilidad, nada mejor que el Lago Real
donde, una vez al año, tienen lugar las
regatas. Lugares mucho más bulliciosos son
los mercados, auténticos escaparates de los
productos del país.
Pero lo que hará realmente inolvidable su
viaje por Myanmar es la amabilidad de sus
gentes. Con una sonrisa son capaces de
superar cualquier barrera cultural o de
lenguaje que pueda existir.
MANDALAY
Es la segunda ciudad de Birmania en cuanto a
extensión y población, fué la última capital
birmana antes de la colonización británica y
actualmente es la capital religiosa del
país. A unos 650 km al norte de Yangon,
situada a orillas del antiguo río Irrawaddy,
mirando hacia los cientos de pagodas que
dominan el paisaje de la ciudad, resulta
fácil la evocación del pasado real de
Birmania.
Fue fundada por el rey Mindon, el penúltimo
rey de Myanmar en 1857, aunque su
construcción no finalizó completamente hasta
1859. El rey trasladó la capital de
Amarapura a Mandalay en 1861. Su hijo y
sucesor, el rey Thibaw, perdió Mandalay
durante su reinado.
La ciudad ha tomado su nombre del Monte
Mandalay, una colina cercana de 216 m de
altura, desde donde se contempla una
magnífica vista panorámica de la ciudad y
una inolvidable puesta de sol. La colina ha
sido durante mucho tiempo un monte sagrado y
se cree que el Dios Buda profetizó que una
gran ciudad, metrópolis del Budismo, se
fundaría a sus pies. El rey Mindon fue quien
cumplió la profecía.
Mandalay significa “el centro” por
encontrarse justo en el centro de Myanmar,
aunque por otro lado la ciudad puede
considerarse como el centro del comercio
porque la mayoría de productos del país son
distribuidos a partir de esta ciudad.
También se puede contemplar un mosaico de
razas y tribus de las colinas.
La ciudad fortificada tiene la forma de un
cuadrado, cada lado con una longitud de diez
‘furlongs’ (octava parte de una milla =
201.17 m), una muralla con almenas de
ladrillo y argamasa con una altura de 25
pies y respaldada por un terraplén de
tierra. Hay 12 puertas, 3 a cada lado,
equidistantes entre ellas. Están rodeadas
por un total de 48 casetas de madera. El
foso que rodea la ciudad tiene
aproximadamente 225 pies de ancho y 11 pies
de profundidad. Cuatro puentes se extienden
sobre el foso, conduciendo hacia las puertas
principales. El palacio ocupaba el centro de
la ciudad.
El palacio, embellecido por magníficas
tallas en madera, fué destruido por el fuego
durante la II Guerra Mundial. Pero el Trono
de Leon sobrevivió a la guerra y ahora se
exhibe en el Museo Nacional en Yangon.
Hoy en día el Palacio Dorado
Myat-Nan-San-Kyaw en Mandalay ha sido
reconstruido, un monumento de valor
histórico, la gloria de la gente de Myanmar
– embellecido y renovado – es un testimonio
de la antigua cultura.
BAGAN
Situada 193 km al sur de Mandalay, en el
Alto Myanmar, la llaman la ciudad de los
cuatro millones de pagodas (también se la
conoce como Pagán). Es una de las verdaderas
maravillas de Asia y uno de los conjuntos
arqueológicos más impresionantes del mundo.
Actualmente es una ciudad desierta, a
orillas del Ayeyarwaddy, sorprendentemente
repleta de pagodas y templos que fueron
construidos durante los siglos XI y XIII. Su
cenit empezó en el año 1057 cuando el rey
Anawrahta conquistó el reino de Thahton y
fundó el primer imperio de Myanmar.
En dos siglos se construyeron innumerables
pagodas, templos y magníficos monumentos. En
1289 la zona fue destruída por las
invasiones de Kublaikhan y jamás pudo volver
a recuperar su pasado esplendor. Además, en
el año 1957 un gran terremoto afectó la zona
y dañó irreparablemente algunas
construcciones.
En la actualidad el área de Bagan tiene 42
kilómetros cuadrados y cuenta con 2200
monumentos, algunos en buen estado de
conservación y otros en ruinas.
Desgraciadamente el tiempo, los agentes
climáticos, el terremoto y la acción del
hombre han acelerado la destrucción pero,
por fortuna, algunos edificios han podido
salvarse y permanecer, y otros han sido
reconstruidos. En la actualidad está en
marcha un gran proyecto de restauración.
Los templos de Bagán son infinitamente
fascinantes, cada uno con su propia historia
y leyenda.
LAGO INLE
El Lago Inle es el escenario más famoso
dentro del Estado de Shan. Está unos 30 km
al sur de Taunggyi, capital del Estado Shan.
El Lago tiene 22.4 km de largo y 10.2 km de
ancho, poco profundo y extremadamente
pintoresco. Está salpicado de islotes
flotantes formados por el crecimiento y
decadencia de la vegetación.
Protegido por las brumosas montañas azules,
el Lago está a unos 900 metros sobre el
nivel del mar. El lago es muy popular entre
los visitantes extranjeros. Es famoso por
sus únicos remeros con un pie, poblados
flotantes, y coloridos mercados y
festivales. Incluso cuando no es época de
festival, es muy interesante observar a los
Inntha viviendo en el lago con sus casas
sobre palafitos, granjas flotantes y
mercados flotantes.
“Idílica" es la palabra que mejor describe
la región del Lago Inle y la vida de sus
habitantes. Los visitantes siempre se irán
de este lugar con la imágen del pescador
Intha erguido en su estrecha barca y remando
con un pie.